Bendita Euskadi!!

Llevo diez días aquí en Bilbao y la emoción me embarga minuto tras minuto. ¡No saben la tremenda pena que me produce marchar el viernes…!. Como he dicho en más de una ocasión no hace sino aterrizar el avión y notar suelo vizcaíno y el corazón se me dispara a infinito por hora y las ganas de llorar son inmensas del sentimiento tan grande que me invade. No se puede explicar con palabras… Sólo puedo agradecer a mi aita lo que me transmitió desde txikia: amar al Athletic y amar a Euskadi y concretamente a Vizcaya.

Y claro los recuerdos se aglutinan. Y aflora en mi hermoso coco la primera vez que vine a Bilbo en el año 84. Llegamos la familia entera. Mis aitas, mi hermana y un servidor. Y lógicamente arribamos al aeropuerto antiguo, el de Sondika, donde estaba allí la prima hermana de mi aita Mari Jesús esperándonos ansiosamente y con mucho cariño con su seat panda azul que luego nos prestaría para recorrer toda Vizcaya.

Yo tenía nueve años, pero recuerdo absolutamente todo con sumo detalle. Enseguida nos fuimos a Lauro, por encima del Aeropuerto, donde nos quedamos en una caravana que nos sirvió de alojamiento durante quince días. Aquello en pleno monte fue maravilloso y años después a escasamente un kilómetro de allí un mito de nuestro Athletic y actual técnico del Lemona, AITOR LARRAZABAL, construyó su residencia. Un chalecito muy mono que he tenido la fortuna de ver desde el exterior lógicamente y que está cerquita del colegio de esa localidad.

Y enseguida nos pusimos manos a la obra. El objetivo de mi aitatxu Joseba Andoni era revivir su infancia y enseñarnos a nosotros, sus hijos, porque mi amatxu ya había estado en Bilbao varias veces, la bendita tierra que lo vio nacer: EUSKADI. Y fuimos de un lado para otro disfrutando de lo lindo, aunque recuerdo el viajecito a Lekeitio, lugar maravilloso donde nació mi aitite, por toda la costa que me costó un disgusto. Lo pasé mal, mareé de lo lindo,… aunque llegar a la plaza de Lekeitio y decir mi aita: “aquí nació tu aitite”… fue la mejor medicina.

Y nos centramos en la cuestión balompédica. Jamás olvidaré cómo mi prima Mari Jesús tuvo la sana paciencia de enseñarme el himno del Athletic a ratitos por las tardes en su casa de Sondika. Nos sentábamos en el comedor y un niño de nueve años, que había nacido en Tenerife, ponía todo su empeño en aprender algo único… que al final conseguí. Regresé a la isla más contento que unas castañuelas y con una felicidad plena. Para mí significó algo grandioso aquella vivencia.

De igual modo aparece en mi retina nuestra visita a la tienda del más grande, DON TELMO ZARRAONAINDIA MONTOYA, situada en La Calle Rodríguez Arias. Habia que bajar unas escaleras, mi aita dijo buenos días, de repente apareció DON TELMO, mi aita se presentó, estuvimos charlando un ratito, EL SEÑOR ZARRA me agarró del hombro y me dijo “qué pasa txabalín” con mucho cariño y me regaló un cenicero con su gol famoso en El Mundial del 50. Lo recuerdo y siento una emoción enorme…

Y creo que ese mismo día enfilamos La Calle Licenciado Poza para ver un Athletic 4-Murcia 1 de Liga en San Mamés. Iba acompañado de mi aita y de mi primo José Ignacio, cruzamos Sabino Arana y cuando llegamos al callejoncito enfrente del escudo del Athletic, yo que iba medio despistado, mi aita se aprovechó de las circunstancias y me dijo:”mira pa enfrente”…. ¡Y vaya que si miré!. ¡Jamás olvidaré ese momento!. Han transcurrido 27 años y aquello sigue firme en mi memoria. Fue ver el hermoso escudo del Athletic y decir para mis adentros: “este es mi equipo hasta la muerte”. También fuimos a ver a La Catedral unos días más tarde el choque de vuelta de La Kopa de Europa que perdimos 0-1 ante el Liverpool con gol de Ian Rush tras empatar en La Ida 0-0.

Y lógicamente la visita a Lezama era liturgia. Allí estuvimos observando un entreno de nuestro Athletic y a la conclusión Sarabia me firmó una foto dentro de su coche, un Volkswagen azul que tenía medio hecho polvo. Y si no me equivoco esa noche fuimos a cenar al restaurante que está — o estaba – al lado de Lezama donde el Athletic acudía — o acude — con regularidad… y casualmente estaba allí la plantilla rojiblanca. ¡Aquello fue un momento único!. ¡Estaba al lado de mis ídolos!. Y mi aita, al que le debo todo este amor infinito que le profeso al Athletic y los recuerdos que tengo en mi casa, fue muy cuco y hábil y enseguida nos hicimos fotos con Zubizarreta, Goiko, Clemente,… ¡Son historias benditas que algún día le podré contar a mis nietos… si los tengo porque al ritmo que voy y sin hijos…!

Y otra cita ineludible fue con nuestro presidente Don Pedro Aurtenetxe, al que mi aita conocía con anterioridad. Nos presentamos en su despacho de Aurman, ubicado en La Gran Vía muy cerquita de El Sagrado Corazón y enfrente del Bar Jaime. Nos atendió de manera excepcional, nos invitó a entrar, nos sentamos… y de repente me regaló un escudito del Athletic de plata que aún conservo en mi casa de Tenerife. Fue otro momento inolvidable.

…Y por supuesto se me quedan muchas cosas en el tintero de ese primer viaje que hice en el año 84 a Bilbo…

Sin embargo, lo que es realmente emocionante, grandioso, único,… es que uno siga sintiendo lo mismo que la primera vez que vine al Botxo. Y eso que he estado muchas veces e incluso estuve un año trabajando en La Calle Juan de Ajurriaguerra. No puedo sino decir lo siguiente:¡ESKERRIK ASKO AITATXU, BENDITO ATHLETIC Y BENDITA EUSKADI!. ¡GORA HASTA LA MUERTE!.


Un tinerfeño vasco por los 4 costados. Siempre agradecerá a su padre haberle inculcado el amor por el Athletic de Bilbao. No soporta a los jugadores que van de estrellita. Él y su sestaotarra mujer Zuriñe nos invitan al Bar Mendi que regentan en el Puerto de la Cruz.

Deja un Comentario

© 2013 harrobi.com. Todos los derechos reservados.