Bremen: Crónica a posteriori

Vaya, vaya, vaya… pues igual he perdido el tiempo todos estos años y tenía que haber vivido del cuento tipo Rappel y otros impresentables del gremio. Parece que en mi anterior post prácticamente lo clavé cuando me atreví a vaticinar lo que ocurriría en el partido de Bremen, tres horas antes de que éste comenzase…

Acerté con lo de la derrota, aunque por otra parte tampoco eso tenga mucho mérito. También hubo suerte con la diferencia de goles, los teutones marcaron un par de chicharros más que nosotros. Es claro también que el resultado pudo ser otro cualquiera y que ocasiones hubo muchas, por ambos lados. La primera parte fue del Werder Bremen y la segunda del Athletic Club. El tema de la defensa también lo bordé, nuevos errores vergonzosos: en el primer gol no somos capaces de despejar el balón y en el segundo… qué vamos a decir del descerebrado número 5 del Athletic (¿por qué coño sigue jugando siempre este tio?). Gorka también se mostró más seguro que frente al Sevilla, si bien eso era tarea sencilla. Otra visión del Nostradamus Kekov situó a Fernando Llorente como goleador, gracias a un bonito tanto… lo cual creo que no es discutible, buen gol del 9. Y que el pequeño Muniain hizo un gran partido (bueno, una gran segunda parte) es tan cierto como previsible.

Iraizoz encaja gol en Bremen

Dejando atrás mis dotes de videncia, hay apuntes que debo recalcar sobre lo visto en Alemania. Nombres propios, de uno en uno. Castillo no acaba de encontrar el sitio. Amorebieta sigue siendo ese txabal descerebrado al que el tiempo algún día se supone que le dará un cierto poso y tranquilidad. Ocio comienza a tener la cabeza en su sitio otra vez, tras superar sus problemas personales del pasado año. Gurpegui sigue por la senda y parece que volverá a ser lo que fue. Iker Muniain ya es una realidad, pena que le perdamos para unos cuantos partidos. Y Llorente debo reconocer que cuando está en el partido es una pieza clave.

Lo bueno vino en la segunda parte. Tras habernos dado un bañito en la primera, ellos salieron un poco más conservadores y nosotros supimos venirnos arriba. Es un auténtico milagro que tan sólo consiguieramos meter un gol. Ahora bien, cuando ellos se quedaron con 10 jugadores mediada la segunda parte, parece que coincidió con nuestra bajada de brazos. Somos un equipo que cuando se queda en inferioridad pierde casi siempre y que, cuando su rival pierde un efectivo, no sabemos aprovecharnos de ello.

Dos factores ajenos al juego en sí: El arbitro fue bastante caserillo, sobre todo en la segunda parte cuando mandaba el Athletic. Al tio le costaba sacar la tarjeta más que a algunos sacar la cartera a la hora de pagar en el bar. Afortunadamente tuvo el valor de expulsar al rubito alemán que salió revolucionado y en 5 minutos vio la segunda amarilla. Y, como no, mención especial para la magnífica afición del Athletic. Un gran número de seguidores en Alemania que, además, hicieron mucho ruido y se dejaron ver hasta el final del choque. Un abrazo para todos desde aquí.

La liguilla es larga, pero tras el positivo (para nosotros) empate entre Austria de Viena y Nazional, el choque de San Mamés frente a los portugueses se presenta como la clave para estar en la siguiente fase. Tras haber dejado atrás el trámite alemán, ahora todo debe ser cuesta abajo para los nuestros. Recordemos que el partido en Bilbao frente al Werder Bremen es el último de la liguilla, y seguramente ellos no se jueguen demasiado…

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Seguidor incondicional del Athletic Club que no se pierde un partido. Firme defensor de Lezama como el remedio a casi todos los males. Cree firmemente que algún día Pep Guardiola entrenará al Athletic Club de Bilbao. Siente respeto por el resto de clubes vascos. En Google Plus: harrobi+

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