Fidel “Pichichi” Uriarte

Ser Pichichi en el Athletic se antoja una tarea complicadísima desde hace 42 años. Sólo lo han conseguido Carlos Ruiz en la campaña 74-75 anotando 19 goles y nuestro protagonista Fidel Uriarte en el curso 67-68 marcando 22 chicharritos. Por lo tanto, a ambos jugadores se les debería conceder un mejor trato — algún tipo de distinción — porque insisto están en un escalón  superior.

Pero hablemos de Fidel Uriarte. Debutó en el Athletic un 23 de septiembre de 1962 ante el Málaga en La Costa del Sol. Parecía una premonición porque Fidel concluyó su trayectoria deportiva en La Rosaleda. Y lo hizo con 17 años junto a otros históricos, Iñaki Sáez y Aranguren, un trío que prácticamente se estrenó y se retiró al mismo tiempo en el conjunto rojiblanco. Por medio, momentos mágicos (las conquistas de dos Copas del rey ante el Elche y Castellón en 1969 y en 1973) y momentos tristes (por ejemplo la pérdida de dos finales del torneo del k.O frente al Valencia y Zaragoza en el 66 y el 67 y el increíble adiós a una Liga que teníamos prácticamente en el bolsillo en la campaña 69-70). Además, me quedo con una frase de Uriarte que escuché hace algún tiempo: “en aquella época pudimos haber hecho mucho más de lo que hicimos porque teníamos un equipazo“, espetó el exjugador de Sestao a un periodista. Un Fidel Uriarte al que por cierto le costaba mucho sacrificio bajar  a ayudar en defensa. En más de una ocasión Aranguren se mosqueaba y le decía: “Pichichi échame una mano joder que estoy más solo que la una”. Son recuerdos sin mala intención que no impiden reconocer que Fidel Uriarte ha sido uno de los grandes en la historia del Athletic.
Posteriormente, se retiró en el Málaga y se convirtió en la temporada 90-91 en segundo entrenador de la escuadra bilbaína junto a Javier Clemente.

Insisto, Fidel Uriarte y Carlos Ruiz han sido los dos últimos Pichichi del Athletic. Y la impresión que flota es que esos logros han quedado en el olvido. ¿Por qué no se puede organizar un saque de honor de ambos en un partido en San Mamés?. Se lo merecen con creces. Salvando las distancias, están a la altura de don Telmo Zarraonaíndia Montoya, un hombre que se fue de este mundo sin recibir un tributo a la altura de todo lo que aportó al Athletic.
Pero no diga Fidel Uriarte, diga Fidel “Pichichi” Uriarte.


Un tinerfeño vasco por los 4 costados. Siempre agradecerá a su padre haberle inculcado el amor por el Athletic de Bilbao. No soporta a los jugadores que van de estrellita. Él y su sestaotarra mujer Zuriñe nos invitan al Bar Mendi que regentan en el Puerto de la Cruz.

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