Un coloso en la portería llamado Zubizarreta
Viernes, 1 Mayo, 2009
Andoni Zubizarreta Urrreta. En otras palabras, el sucesor del Txopo Iríbar. Euskadi siempre fue un producto nacional bruto en el nacimiento de porteros y Zubi no infringió la norma. Y eso que no lo tuvo nada fácil. Su debut fue increíble. Estaba en la mili, lo llamaron, entrenó un jueves y debutó un sábado — primera jornada de la temporada 81-82 — ante el At. Madrid.
Sus inicios como él mismo ha relatado en infinidad de ocasiones no fueron sencillos, pero tuvo al mejor entrenador del mundo a su lado, Javi Clemente, que le apoyó y el tiempo le dio la razón. Estuvo cinco años en el Athletic(del 81 al 86) convirtiéndose en el mejor portero del país lo que despertó el interés de los equipos grandes. Y poco antes del Mundial de México el Barcelona pescó en San Mamés. El conjunto blugrana pagó 300 millones de pesetas y Zubi afirmó si no recuerdo mal que “por la mitad se quedaba en Bilbao”. Al final, el Athletic no accedió y cubrió una etapa en Can Barca espléndida. Ganó Copa de Europa y Recopa entre otros muchos títulos convirtiéndose en leyenda junto a los Ramallets, Reina o Urruticoechea. Y recuerdo que cada vez que Andoni regresaba a La Catedral para jugar ante el Athletic se le notaba tenso, es decir, daba la impresión de que la emoción lo superaba. ¿Quién no tiene presente aquellos aplausos de la afición rojiblanca cuando se acercaba a una de las porterías?. Pero lo dicho, su etapa en el Nou Camp lo encumbró a la élite europea. Disputó cuatro mundiales, dos eurocopas, aún tiene en su poder el récord de internacionalidades absolutas(126),… y tras una desafortunada decisión de Johan Cruyff en el año 94 expulsándolo del Barca se habló de la posibilidad de retornar al Athletic. Nuestra afición lo dejó claro con aquella manifestación de “Valencia sí, Zubi no” en un torneo autonómico que se creó a la conclusión del campeonato liguero si no me falla la memoria y la idea quedó en agua de borrajas. Marchó a Valencia y dejó su profesionalidad intacta hasta que en 1998 se retiró. Y mucho se habló de que Javi Clemente lo convocaba para la selección porque era su amigo. Zubizarreta fue 126 veces internacional porque fue el número uno con muchísima diferencia. ¿Quién juega 622 partidos en la liga española (otro récord) por ser amigo de sus entrenadores?. Nadie. Éso sólo lo consigue un tío buenísimo, es decir, Andoni Zubizarreta Urreta.
Y una vez alejado de la competición se convirtió en director deportivo del Athletic. Y fue perseguido entre otras muchas cosas por la ficha que cobraba. Uno cree que con Andoni se debió llegar a un consenso para no dejarlo escapar. Zubi se podría haber erigido en el nuevo Iríbar de los próximos años. Conocido mundialmente, el Athletic se podría haber beneficiado de esa circunstancia. Sin embargo, la vida depara estas cosas. Aunque esto no es óbice para dejar constancia de que Zubizarreta fue un coloso en la portería.
Un bilbaíno de pro
Domingo, 22 Marzo, 2009
Le han dicho de todo menos bonito y guapo. Lo han acusado gravemente, pero al final ahí sigue, al pie del cañón por vigésima primera temporada al frente de la Federación Español de Fútbol. Se llama Angel María Villar y es uno de los nuestros. Su trabajo en el ente federativo es incuestionable. Se topó con un fútbol anticuado, renovó el organismo de “pe a pa” y hoy en día respetan más su labor en el resto del panorama europeo que en su propia casa. Insisto, una persona que encadena 21 campañas como cabeza visible de una institución significa que algo bueno ha hecho. Sin embargo, nuestro paisano Villar presenta un bagaje futbolístico y cultural, repito ¡cultural, universitario!, que otros no tienen ni en pintura. Estuvo diez temporadas en el Athletic en primera división, jugó casi trescientos partidos, fue 22 veces internacional,… y en una época mientras era futbolista de alto nivel compaginaba esta faceta con un trabajo vespertino en un buffete de abogados.
Y es que su licenciatura en Derecho la alcanzó con veinticinco años. Aunque quizás lo que más recuerdan los aficionados es la agresión que le propinó a Johan Cruyff a mediados de los años 70 en San Mamés. El astro holandés le estaba tocando las narices, a Villar se le fue la olla y ¡zas!, le dejó un recadito. Lo curioso fue que Villar no esperó a que el colegiado le mostrara la tarjeta roja. Se fue en directo a los vestuarios… Pero un borrón en su trayectoria lo tiene hasta el más listo. Villar destacó en el centro del campo rojiblanco junto a Churruca o Irureta entre otros que nos llevó a una final de la Copa de la Uefa en el año 77. Y dejó tanta huella que su sola presencia imponía respeto a los más jóvenes. Una vez escuché a Julio Salinas que en sus comienzos en el Athletic quedaba con Goicoechea y Villar en las afueras de San Mamés para ir a entrenar a Lezama. Julito iba calladito en la parte trasera del coche y escuchaba los sabios consejos de un veterano (Villar) y de un jugador (Goico) que ya era santo y seña del Athletic.
En fin, Angel María Villar fue un futbolista de alto nivel, es abogado e insisto, lleva veintiún años de presidente de la Federación Española de Fútbol. Los datos no engañan y dejan a nuestro paisano en ese grupo selecto que indica que el darle patadas a un balón no está reñido con el estudio.
P.D: El límite de la persecución a Villar lo encontramos en la acusación que dice que “el Athletic recibe ayudas arbitrales porque Villar es del Botxo”. Sí, seguro, por eso llevamos cuatro años que hemos estado más cerca del descenso que nunca. Las sandeces son propias de los ruines. ¡Otra cosa no se podía esperar de los que le dan leña a Villar porque sí¡.






