Un bilbaíno de pro
Domingo, 22 Marzo, 2009
Le han dicho de todo menos bonito y guapo. Lo han acusado gravemente, pero al final ahí sigue, al pie del cañón por vigésima primera temporada al frente de la Federación Español de Fútbol. Se llama Angel María Villar y es uno de los nuestros. Su trabajo en el ente federativo es incuestionable. Se topó con un fútbol anticuado, renovó el organismo de “pe a pa” y hoy en día respetan más su labor en el resto del panorama europeo que en su propia casa. Insisto, una persona que encadena 21 campañas como cabeza visible de una institución significa que algo bueno ha hecho. Sin embargo, nuestro paisano Villar presenta un bagaje futbolístico y cultural, repito ¡cultural, universitario!, que otros no tienen ni en pintura. Estuvo diez temporadas en el Athletic en primera división, jugó casi trescientos partidos, fue 22 veces internacional,… y en una época mientras era futbolista de alto nivel compaginaba esta faceta con un trabajo vespertino en un buffete de abogados.
Y es que su licenciatura en Derecho la alcanzó con veinticinco años. Aunque quizás lo que más recuerdan los aficionados es la agresión que le propinó a Johan Cruyff a mediados de los años 70 en San Mamés. El astro holandés le estaba tocando las narices, a Villar se le fue la olla y ¡zas!, le dejó un recadito. Lo curioso fue que Villar no esperó a que el colegiado le mostrara la tarjeta roja. Se fue en directo a los vestuarios… Pero un borrón en su trayectoria lo tiene hasta el más listo. Villar destacó en el centro del campo rojiblanco junto a Churruca o Irureta entre otros que nos llevó a una final de la Copa de la Uefa en el año 77. Y dejó tanta huella que su sola presencia imponía respeto a los más jóvenes. Una vez escuché a Julio Salinas que en sus comienzos en el Athletic quedaba con Goicoechea y Villar en las afueras de San Mamés para ir a entrenar a Lezama. Julito iba calladito en la parte trasera del coche y escuchaba los sabios consejos de un veterano (Villar) y de un jugador (Goico) que ya era santo y seña del Athletic.
En fin, Angel María Villar fue un futbolista de alto nivel, es abogado e insisto, lleva veintiún años de presidente de la Federación Española de Fútbol. Los datos no engañan y dejan a nuestro paisano en ese grupo selecto que indica que el darle patadas a un balón no está reñido con el estudio.
P.D: El límite de la persecución a Villar lo encontramos en la acusación que dice que “el Athletic recibe ayudas arbitrales porque Villar es del Botxo”. Sí, seguro, por eso llevamos cuatro años que hemos estado más cerca del descenso que nunca. Las sandeces son propias de los ruines. ¡Otra cosa no se podía esperar de los que le dan leña a Villar porque sí¡.
El león de Alonsotegui
Martes, 17 Marzo, 2009
Tengo casi 35 años y si me preguntan quién es el mejor futbolista que ha visto un servidor enfundado con la camiseta rojiblanca no tengo la menor duda: se llama ANDONI GOICOECHEA y es natural de Alonsótegui. Jamás olvidaré su garra, su pundonor, su amor a unos colores,… sin obviar su calidad técnica, que la tenía… y mucha. Estuvo doce temporadas en el Athletic (del 75 al 87). Sin embargo, esa intachable trayectoria en San Mamés se pudo ir al traste porque el Madrid quiso ficharlo a él y a su hermano en edad juvenil. Afortunadamente, GOICO no emigró y dejó una estela en La Catedral única y grandiosa. ¿Quién no recuerda sus marcajes implacables, primero junto a Alexanco o Guisasola y luego con Rocky Liceranzu en el centro de la defensa?. ¿Quién no tiene presente en la memoria aquellos goles de raza llegando desde atrás que ponían los pelos de punta a la hinchada vizcaína?,… GOICO simbolizó durante muchos años el sentimiento Athletic y por eso los aficionados nunca le olvidaremos.
Pero claro, la envidia corroe y una entrada dura al “estrellado” de Maradona (similar a cien mil acciones de otros jugadores que he visto por TV) casi le cuesta su carrera deportiva. Se creó una corriente vejatoria en su contra de infinitas dimensiones que sólo GOICO podía superar. ¡Y vaya que si lo consiguió!. Aún recuerdo la sanción desmedida de 18 partidos que le impuso la Federación y su salida a hombros de San Mames por parte de sus compañeros tras un partido de la Copa de Europa ante el Lech Poznan (ganamos 4-0 y GOICO marcó un golazo impregnado de casta) como señal de que se estaba cometiendo un castigo injusto con un jugador bravo, pero noble cien por cien. Luego, GOICO ganó dos ligas y una Copa con el Athletic, fue subcampeón de Europa en 1984 con la selección española y en 1987, cuando ya tenía 31 años, firmó por el At. Madrid, dejando en las arcas de nuestra sede situada en ese momento en La Alameda Recalde, la nada despreciable cantidad de 75 millones de pesetas.
En resumen, no entiendo cómo GOICO no está actualmente en el organigrama de Lezama. Debería dedicarse única y exclusivamente a trabajar con los defensas y a transmitirles lo que significa la palabra Athletic. Hay que meter la pierna, no andarse con chiquitas. Con nobleza y limpieza, pero con firmeza y sin contemplaciones. Al más puro estilo Puyol del Barca. Y qué mejor profesor que el león de Alonsótegui, ANDONI GOICOECHEA.






